Es difícil clasificar lo que hace la artista alemana Claudia Rogge: tiene mucho de teatro, de cine, de danza…, pero suelen ser en realidad fotografías o instalaciones. Es el caso, por ejemplo, de su trabajo Nacer-Construir (Birth-Build) o de Un “yo” detrás del “yo” detrás del “yo”… (Ein “Ich” hinter dem “Ich” hinter dem “Ich” …). Esa mezcla de disciplinas ha cristalizado en un conjunto de series fotográficas en las que las ideas se expresan a través de grupos de personas que adivinamos en movimiento, ofreciéndonos algo así como danzas estáticas.
Las dos imágenes de arriba se corresponden con la serie Persona del partido (Parteigänger) mientras que la de abajo es de la serie Multitud (Multitude).
Si no recuerdo mal, hace ya dos años que disfrutamos de esa Gente pequeña (Little People) que habita las calles inglesas gracias a la genialidad de Slinkachu. La imagen de arriba se titula Querido hijo y puedes hacerte una idea de su escala si lo encuentras al pie del buzón de la imagen de abajo…
Pues parece que estos pequeños no sólo se reproducen con rapidez, sino que también viajan. Minimiam es el proyecto de los artistas Akiko Ida y Pierre Javelle (japonesa y francés) que han permitido que estas personitas invadan su ámbito doméstico…
Y ya sé que está de moda eso de saber quién fue el primero en tener una idea, pero es un tema que a mí personalmente no me interesa lo más mínimo. Por eso, quiero aclarar que la presentación que he realizado no significa que los Minimiam sean una copia de los Little People (de hecho, la obra más antigua que he visto es de los primeros). Lo que ocurre es que yo llegué a los últimos antes y tienen para mí algo así como una precedencia sentimental… En cualquier caso, cuidado con dónde pisas y con lo que te llevas a la boca
Contraindicaciones es un blog fundamental si tienes interés en el arte y el activismo. Casi siempre me tengo que sujetar a mí mismo para no copiar aquí íntegras las entradas que ellos escriben allí. Si no lo has hecho todavía, te recomiendo que te suscribas a sus contenidos.
El estilo del blog tiene mucho que ver con el grupo artístico Democracia (formado por Iván López y Pablo España) que, además de participar en dicho blog, han empezado a publicar la revista Nolens Volens de la que espero poder contarte en más detalle muy pronto (Pablo me ha confirmado que un ejemplar está camino de Viena…).
La última obra de este grupo es la de la imagen de arriba, titulada Víctima y en la que se representa un cuerpo inerte cubierto por la característica manta térmica, de oro en este caso. La obra está instalada en el parlamento vasco en Vitoria-Gasteiz.
Hay mucho exhibicionismo en la fotografía moderna, siempre para meterse en una muestra, para hacer relaciones públicas, siempre intentando parecer más brillantes de lo que somos realmente. Lo bueno es que los fotógrafos que son así nos lo ponen fácil a los demás para distinguirnos. Algunos fotógrafos piensan que es el contenido “humano” lo que hace una foto importante; yo creo que son únicamente la gente que encuentras, sus pequeñas manías y sus defectos los que hacen que sea divertido, humano… Tienes que saber por qué estás haciendo la fotografía, inmortalizar lo que la persona piensa, descubrir lo que las mueve, lo que las atemoriza, y entonces hacerla. [...] Pero ¿quieres saber una cosa? Estoy pensando que todavía no entiendo muy bien la diferencia entre hacer una fotografía y ser un fotógrafo. ¿Importa acaso realmente?
Con este texto describe el italiano Federico Erra la fotografía de arriba. Yo no sé cuál es la fórmula para que una fotografía sea importante, pero está claro que Erra la pone en práctica en cuanto una persona se le pone por delante (incluso si esa persona es él mismo, como en el autorretrato San Justo de abajo)…
No me gusta publicar aquí vídeos que estén en inglés y menos si no traduzco lo que dicen y si son tan largos, pero es que creo que este merece la pena…
Creo que no he publicado casi nada relacionado con el holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial -a pesar de que hay bastantes obras- y no es por casualidad. Me parece que el espacio que ocupa aquella pesadilla en los libros y en las investigaciones de la graciosamente llamada Historia Universal es desproporcionada. Porque ocurrió en Europa y porque le ocurrió a los antepasados de quienes ahora tienen el poder (quienes también cuentan entre sus hobbys, por cierto, el de realizar genocidios). Creo que estos espacios pequeños que son los blogs tienen más sentido cuando se dedican a lo que los grandes medios obvian, no a lo que estos se encargan de hacer saber.
Sin embargo, voy a hacer una excepción hoy con el trabajo fotográfico de Richard Ehrlich por su sobriedad y porque muestra una de las peculiaridades más terribles de aquella matanza: su sistematicidad y su orden. El reportaje se realizó en los archivos de Bad Arolsen: La fotografía de arriba muestra las fichas personales de los prisioneros y la de abajo documentos escritos por éstos. El International Tracing Service de Bad Arolsen ayuda en la actualidad a las familias de las víctimas a recabar información sobre estas últimas.
Una prueba de la cobertura mediática a la que antes hacía referencia es que imagino que no será necesario que te diga quién escribió la siguiente lista (fotografiada también por Ehrlich) si te doy un par de pistas: era nazi y con ella salvó a muchos prisioneros judíos…
Actualizado: ¡Se me había olvidado el vídeo Wanderlust de Björk! A mí el disco me ha sorprendido más bien poco, pero este vídeo es increíble.
Doctor, tengo un problema. Resulta que, debido a la -agresiva- invasión publicitaria que vivimos en estos días, veo una idea como la de abajo y lo primero que pienso es: “eso habría que prohibirlo antes de que nos llenen el cielo de anuncios”. El invento se llama flogos, y que nos pillen confesados (vía).
Atrapados: La enfermedad mental en las cárceles estadounidenses (Trapped: Mental Illness in America’s Prisons) es una documentación de Jenn Ackerman sobre una de las consecuencias más terribles de los recortes en gasto social sufridos en los últimos años en los Estados Unidos: no hay suficientes lugares especalizados para enfermos mentales y muchos de los enfermos terminan en cárceles. La historia que nos cuenta Ackerman es terrible y lo hace con unas imágenes muy poderosas visualmente gracias a su maestría con el blanco y negro.
Hace poco comentaba una exposición sobre publicidad radical que, en muchos casos, no era sino arte callejero descafeinado. En cuanto a lo formal, descafeinado en buena parte porque el arte urbano contiene elementos ilegales que un anuncio no puede reproducir. No es el caso, sin embargo, de esta campaña de una marca de zapatillas neoyorquina. La idea es la siguiente: graffitear el logo de la marca sobre miles de cucarachas vivas para después soltarlas por la ciudad.
Esta serie se titula precisamente así, Las tareas de cada día (The everyday chores). Es obra de Katie Coleslaw, una fotógrafa de Essex a la que merece la pena acercarse. Además, lo puedes hacer de dos formas (tres si pasas por Notting Hill un día de estos): a través de su página (el enlace está en su nombre, como siempre) o a través de un blog que mantiene a modo de diario fotográfico.
En cuanto a la serie elegida, creo que sobran los comentarios…
Mi nombre es Paul M. y utilizo este espacio desde el 2006 para investigar las intersecciones entre el arte contemporáneo y el activismo político y social. Más información.