Hace unas semanas me mandó Merce Ribera (gracias) la info de Innmotion 2009, la quinta edición de esta interesante bienal de artes escénicas y visuales aplicadas. La propuesta se presenta con unas palabras que -creo- nos pueden dar para discutir bastante por aquí. Ahí van:
2009:
Crisis económica sin precedentes, una transformación de los postulados mismos sobre los que se sustenta el orden mundial.
El pensamiento único que desde la caída del muro de Berlín había contestado a las voces críticas “esto es lo que hay, esto es lo que funciona”, ve cómo se derrumba su regla de 3.
Dos grandes “fenómenos” de saqueo y privatización desbocados han sido el núcleo sobre el que se han construido las últimas décadas de este sistema que ahora se viene abajo. En ambos “fenómenos” los artistas, de forma más o menos voluntaria, han sido los principales agentes.
1. En un primer lugar, dejar degradar las zonas céntricas de las ciudades, ahí donde viven los ciudadanos más antiguamente asentados y menos pudientes. Luego se aprovecha o fuerza la llegada de artistas que recuperan y cambian de aspecto al entorno revalorizándolo sin necesidad de inversión social. Se produce así un efecto llamado “bohemio” que alenta la compra por parte de capital privado y la consecuente especulación que, dejada sin freno, permite la expulsión de los habitantes naturales de los barrios a través de una subida insostenible de los precios. De aquí la famosa burbuja inmobiliaria.
2. El segundo fenómeno surge directamente en nombre de los artistas. En un intento de sobrevivir, el sistema ya obsoleto está desarrollando el mayor esfuerzo de privatización del conocimiento jamás intentado desde la invención de la prensa. Somos testigos a diario de fanáticos ataques a los derechos civiles y de acceso al conocimiento en nombre de los artistas y del incongruente concepto de “propiedad intelectual”.
El intercambio de información como prestarse un libro o copiarse una película de la tele o el acceso a un Internet libre y sin control privado, se criminaliza bajo el nombre de “piratería” con la misma furia con la que los intereses privados de la Inquisición han perseguido y represaliado a todos cuantos simplemente vivían “al paso con los tiempos”. Bien. La Era Digital está siendo “oscurada” en nombre de los derechos de Autor. Y una vez más los artistas son los protagonistas.
Observando ambos “fenómenos” surge una pregunta:
Los artistas, siendo los principales agentes de las peores plagas de la era en la que vivimos, ¿se dan por aludidos?
Pasen y vean.
La bienal tendrá lugar en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona del 1 al 4 de julio.
Yo simplemente repito la pregunta con la que terminan el texto: ¿deberían los artistas darse por aludidos ante la crisis actual?
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Mi nombre es Paul M. y utilizo este espacio desde el 2006 para investigar las intersecciones entre el arte contemporáneo y el activismo político y social.
Buena explicación para la famosa burbuja. No sólo inaudita, también insólita. Podría tragármela si hablase de Manhattan, pero si hablamos de Lugo o de Teruel (allí la burbuja también existe) es más dura de roer. Según esto, no se trata de un tema económico, sino casi solamente de puro snobismo.
Yo voto que no.
Mi pregunta sería otra ¿para qué sirven los comisarios? Ahí es nada el artículo dedicado a los jóvenes comisarios en el país y al tinglado que se han montado en el musac, sólo se salva la alusión a Helguera aunque poco o nada tenga que ver con éstos…
http://www.elpais.com/articulo/Tendencias/sombra/artistas/elpeputec/20090531elpepitdc_1/Tes
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