No sé si exactamente navideño… Pero a mí me ha gustado. El corto de animación Alma de Rodrigo Blaas (premiado aquí y allá y disponible en la red por un tiempo limitado).
Una de las pocas cosas buenas de la crisis es que puede servir de materia para las mentes creativas. Aquí tenemos un nuevo ejemplo: el blog El limbo, donde Manuel nos muestra
una especie de diario gráfico de mi paso por ‘el paro’. Si consigo que alguna persona se identifique con el tema y se le escape una sonrisa, habré conseguido un granito más de sal para llenar el salero que condimenta el ánimo general.
Pues aquí os dejo la muestra más navideña de lo que hay de momento publicado. Así vamos entrando en el ambiente de estas fiestas tan consumistamente entrañables.

Aquí van los intermitentes del 5 al 17 de diciembre:
- El viaje sentimental de la cantante Yuki es un ejemplo perfecto del estilo personalísimo de la recientemente fallecida directora Nagi Noda (1973-2008).
- "Como ahora" de Juan José Millás. Me había prometido no citar aquí nunca a un PP (Premio Planeta), pero venga… Aquí os dejo su particular regreso al futuro.
- Entre los 10 mejores vídeos virales del 2009 elegidos por Mashable está este del cantante Dave Carrol, quien lo utilizó a través de Youtube para denunciar el maltrato de una de sus guitarras por United Airlines. Un buen ejemplo de una queja creativa de un consumidor en la web 2.0.
- Un lingüista de la USC se ha encargado de crear la lengua de los alienígenas de la película Avatar. Para otra cosa no, pero para fricadas no hay nada mejor que un lingüista. Dios salve a los klingon.
- Las instalaciones de Matez Andraz Vogrin me han parecido sencillamente espectaculares.
Videocracia (Videocracy) es un documental de este año de Erik Gandini en el que se analiza el poder que ha adquirido la televisión en la sociedad italiana. La película se detiene especialmente en la figura de nuestro nunca lo suficientemente ponderado Berlusconi, probablemente el ejemplo internacional más claro de a dónde se puede llegar hoy en día si se controla la caja tonta.
Se ha llevado el premio al mejor documental del festival de Toronto.
Últimamente me persigue un tema: el humor dulzón. ¿Por qué son tan blanditos los humoristas de ahora? Alguna vez se atreven a decir “caca culo pedo pis” y nos reímos del atrevimiento. Con los políticos, los líderes religiosos y los traumas que tenemos, ¿no hay nada más gracioso con lo que hacer sangre? Y hablo a nivel internacional, pero creo que el efecto Disney es especialmente grave por estas tierras. Aquí no parece que se le den oportunidades a las salidas de tono, ni tan siquiera a las impostadas a lo Larry David.
Las discusiones al respecto han terminado con un nombre: Bill Hicks. ¡Si el bueno de William levantara la cabeza! Y ayer pude al fin revisitar alguno de sus monólogos. Sí: se puede hacer gracia tocando las narices. De hecho, es sano. Diría más, creo que debería ser la función primordial del humor. Si no, se queda la cosa un poco hueca, ¿no?
Bill Hicks fue censurado en alguna ocasión, odiado bastantes más y disfrutaba como un loco provocando ese tipo de sentimientos en su público. Desgraciadamente falleció cuando sólo tenía treinta y dos años de cáncer, hace ya quince.
Queridos jóvenes humoristas, leña al mono (que es de goma).

Cómo me gustan estas sorpresas que me llegan a veces a través del correo del blog. Gervasio Troche ha tenido el detalle de mandarme el enlace de su blog, yo he pulsado y aquí tienes una muestra de las maravillas que me he encontrado al otro lado…

Algunos toques de humor sutil y mucha poesía. Directo a mis suscripciones.


Parece que estamos en un momento crucial dentro de la lucha por cómo se debe gestionar la cultura en términos económicos. La polémica ha surgido aquí, en la Red, pero el poder de Internet es tal en la actualidad que todo problema que surja de ella afecta directamente a los demás ámbitos. Como pirata cultural con cierta solera, me gustaría defenderme al menos aquí, en mi barco, de algunas cosas que se están diciendo y escribiendo. Para intentar ser lo más objetivo posible, lo voy a hacer a modo de respuesta al artículo Los otros piratas de Julio Llamazares por ser una persona a quien respeto como escritor y a quien considero con la suficiente inteligencia como para merecer ser leído con las neuronas abiertas.
Te recomiendo la lectura de ese artículo. Yo resumo aquí la cuestión: Si el artista vive de la cultura como el pescador de su pesca, ¿por qué al segundo se lo defiende contra los piratas mientras que al primero se lo censura si no se alegra de ser robado? Julio Llamazares va más allá: Si se paga por otras cosas de necesidad básica, como son los alimentos, ¿por qué la cultura debe ser gratis?
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Tierra-Luna-Tierra (Earth-Moon-Earth) de Katie Paterson, quien ya nos hizo testigos directos del calentamiento global hace dos años. Me confieso un enamorado de la forma de hacer poesía a través de la ciencia que tiene esta mujer.
En esta ocasión, la obra es el resultado de las pérdidas que sufre la sonata del claro de luna de Beethoven al mandarla con un radio-transmisor amateur contra la propia luna y recibir los sonidos reflejados. El proceso incluye la codificación -y decodificación posterior- de la obra a código morse.
Puedes escuchar el claro de luna reflejado.
(La pista Rolu).
Vamos con el tradicional repaso a los resultados de nuestras encuestas que solemos hacer antes de proponer una nueva.
En clara relación con nuestra próxima pregunta: ¿Tiene sentido el copyright en el arte? El 44% de las 391 personas que han dado su opinión piensa que no y que debería ser sustituido por licencias abiertas.

¿Empobrecen el arte los apoyos institucionales?: Aquí tenemos el resultado más claro con un 60% de los 174 opinando que contaminan y empobrecen el arte contemporáneo imponiéndole sus requisitos.
¿Te ríes con el arte?: El 43% de las 266 personas que han dado su opinión lo hacen sólo a veces, pero sigue bastante reñido con quienes no lo hacen nunca y con quienes se ríen de/con él siempre.

Siempre quise ser marinero y ahora tomo fotografías porque suspendí el examen de ingreso en la marina. Si hubiera aprobado, estaría navegando. Amo los barcos. Especialmente los de pasajeros.
Memorias de un perro (Memories of a dog) de Daido Moriyama.
(La pista 1000 words).


Mi nombre es Paul M. y utilizo este espacio desde el 2006 para investigar las intersecciones entre el arte contemporáneo y el activismo político y social.