Gracias por no leer

El escritor que no acepta las reglas del mercado muere, así de sencillo. El lector que no acepta lo que el mercado le ofrece está condenado al ayuno literario o a la relectura. El escritor y su lector (los dos personajes por y para quienes existe la literatura) viven hoy una existencia semiclandestina. El mercado literario está regido por los productores de libros, pero producir libros no significa exactamente producir literatura.

Como lectora, anhelo a mi propio escritor. Voy filtrando los libros a partir de la prometedora propaganda que de ellos se hace, pero muy pocos satisfacen mis gustos lectores. Las librerías parecen, cada vez más, flamantes supermercados: el aspecto de los productos es de la máxima calidad, pero su sabor resulta decepcionante. Igual que las frutas y las verduras han sufrido una mutación que las ha privado de su sabor en aras de su apariencia externa, los libros, buenos y malos, han experimentado una mutación forzada por la corriente literaria dominante.

Del delicioso (para quienes disfrutamos de la salsa agridulce) libro Zabranjeno citanje (Gracias por no leer) de Dubravka Ugresic. Publicado en el 2003 y un año después en español traducido por Catalina Martínez-Muñoz (La Fábrica Editorial). Si entras en la página personal de la autora, encontrarás que hay un texto ahora en su portada que parece continuar el que acabo de citar:

Quién sabe. Quizás algún día ya no habrá literatura. En su lugar, tendremos páginas web literarias. Como esas estrellas que siguen brillando mucho después de haber muerto, las webs darán fé de la existencia de los escritores del pasado. Habrá citas, fragmentos de textos, que demostrarán que hubo un tiempo en el que existían los textos completos. En lugar de lectores habrá viajeros del ciberespacio que se encontrarán con páginas por casualidad y pararán en ellas por un instante. ¿Cómo las leerán? ¿Como jeroglíficos? ¿Como leemos en la actualidad las instrucciones de un lavavajillas? ¿O como un vestigio de una comunicación extraña que llegó a significar algo en el pasado y era llamado literatura?

Dubravka Ugresic

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