¿Son las redes sociales machistas?

La foto censurada de Rihanna en Instagram
La foto censurada de Rihanna en Instagram

En reacción a un movimiento contra la censura de fotos con madres amamantando a sus bebés, un responsable de Instagram advirtió que «intentamos encontrar un buen equilibrio entre permitir a la gente que se exprese creativamente y tener normas que favorezcan una experiencia placentera de nuestra comunidad global». Obviamente la experiencia placentera de estas plataformas recuerda bastante al conservadurismo más machista.

Cuando se publicó la foto del presidente ruso Vladimir Putin mostrando músculo a caballo por las llanuras siberianas en el verano del 2009, varias mujeres quisieron parodiarlo reivindicando su derecho a lucir las mismas partes del cuerpo. Así es como la actriz Chelsea Handler o la cantante Miley Cyrus vieron desaparecer sus imágenes. La censura machista ha llevado a algunas celebridades a tomar medidas de protesta contundentes. La cantante Rihanna, por ejemplo, decidió darse de baja después de que Instagram deshabilitara su cuenta (por error según la compañía) coincidiendo con la publicación de fotos de sus pechos y de su trasero. Esa cuenta tenía doce millones de seguidores.

Chelsea Handler quería tener la misma libertad que un hombre en Instagram
Chelsea Handler quería tener la misma libertad que un hombre en Instagram

¿Son entonces estos nuevos medios la panacea de la democracia y de la libertad? Deberíamos tener cuidado cuando lo damos por hecho. Somos libres de publicar cualquier cosa siempre que esta no moleste «las experiencias placenteras» de una supuesta mayoría ávida de censura y fuertemente ideologizada. La artista Petra Collins, también borrada por una imagen de su bikini que dejaba ver vello púbico, lo expresó con mucha claridad: «[La imagen que publiqué], a diferencia de las otras 5.883.628 con trajes de baño (que es el número de fotos en Instagram etiquetadas con #bikini), mostraba mi propio estado sin alteración […] Obviamente ya antes me había sentido presionada a regular mi cuerpo, pero nunca pensé que lo experimentaría así». Es muy interesante ver cómo esta artista advierte de que las costumbres que se están creando en Internet son también peligrosas porque afectan a las que tenemos fuera de lo digital:

«Estoy acostumbrada a ver películas etiquetadas para mayores de edad porque aparece en ellas una mujer recibiendo placer mientras que aquellas en las que aparecen hombres de igual manera son para todos los públicos. Estoy acostumbrada a ver noticias en las que se tacha de gordas a celebridades embarazadas. Estoy acostumbrada a ver reportajes de ceremonias de premios donde se critica a una cantante por ser «putilla», pero ni se menciona al hombre mayor que hay tras ella. Estoy acostumbrada a leer artículos sobre pueblos enteros amenazando a una víctima de violación hasta que se ve obligada a mudarse. No quiero estar acostumbrada. […] Si Internet imita la vida real, no hay duda de que la vida real también lo puede imitar a él. Si permitimos que se nos silencie o censure, podrá ocurrir también en la vida real

Internet tiene el poder (y el peligro) de normalizar ciertas ideologías hasta hacerlas hegemónicas si no hay una mirada crítica hacia su funcionamiento. Que nuestros medios de comunicación den por sentado que todo lo virtual es democratizante no ayuda en este sentido. Al identificar Facebook, Twitter e Instagram con la libertad de expresión, como se hace también al criticar los regímenes políticos donde se limita el acceso a estos, estamos dando a entender que el vello púbico o los pechos no aparecen en la Red porque no existen, no interesan o porque son universalmente reconocidos como impúdicos. El cuerpo de la mujer no es tratado de manera diferente de forma casual. Los responsables de las compañías que hay detrás de los sistemas que utilizamos lo han decidido así. Llamamos «libertad» a una imposición violenta de ideologías concretas. ¿De verdad queremos vivir en un mundo donde los pechos de Putin sean más púdicos que los de Rihanna?

Manuel Alcántara-Plá
Más información sobre mi trabajo en Info / You can find information about me in this page. Actualizaciones / Keep updated: RSS - Twitter - Researchgate - Email subscription

2 Comments

  1. ¡Excelente artículo! Todo es tristemente cierto, Petra Collins no pudo haber expresado mejor este problema. Gracias por escribir sobre el tema, es muy reconfortante saber que la opinión femenina sí importa (y más en temas sobre mujeres).

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: