Videocracia (Videocracy) es un documental de este año de Erik Gandini en el que se analiza el poder que ha adquirido la televisión en la sociedad italiana. La película se detiene especialmente en la figura de nuestro nunca lo suficientemente ponderado Berlusconi, probablemente el ejemplo internacional más claro de a dónde se puede llegar hoy en día si se controla la caja tonta.
Se ha llevado el premio al mejor documental del festival de Toronto.
Conviene también estar al tanto de hechos como estos: que incluso las modificaciones accesorias de las cosas naturales tienen algún encanto y atractivo. Así, por ejemplo, un trozo de pan al cocerse se agrieta en ciertas partes; esas grietas que así se forman y que, en cierto modo, son contrarias a la promesa del arte del panadero, son a la vez adecuadas y excitan singularmente el apetito. Asimismo, los higos se entreabren cuando están muy maduros. Y en las aceitunas que quedan maduras en los árboles, su misma proximidad a la putrefacción añade al fruto una belleza singular. Igualmente las espigas que se inclinan hacia abajo, la melena del león y la espuma que brota de la boca de los jabalíes y muchas otras cosas, examinadas aisladamente, están lejos de ser bellas; y, sin embargo, al ser consecuencia de ciertos procesos naturales, cobran un aspecto bello y son atractivas. De manera que, si una persona tiene sensibilidad e inteligencia suficientemente profunda para captar lo que sucede en el conjunto, casi no advertirá, incluso entre las cosas que acontecen por efectos secundarios, algo que no comporte algún encanto singular. Y esa persona verá las fauces reales de las fieras con no menor agrado que todas sus reproducciones realizadas por pintores y escultores; incluso podrá ver con sus ojos inteligentes cierta plenitud y frescura en los ancianos y el amable encanto de los niños. Muchas cosas semejantes se encontrarán no al alcance de cualquiera, sino, exclusivamente, para el que de verdad esté familiarizado con la naturaleza y sus obras.
Por si alguien piensa – a la vista del momento histórico que vivimos- que la estupidez es una propiedad intrínseca de los gobernadores. Del tercer libro de las Meditaciones de Marco Aurelio (121-180 d.C.), el último gran emperador romano. Da vergüenza propia y ajena comparar a alguien así con cualquiera de los políticos que se votan ahora…
(Gracias a Carlota, que fue la primera persona en presentarme a M. A.)
Manuel Sánchez-Algora me manda un mail en el que me avisa de un nuevo ejemplo de cómo los políticos cada vez son más voraces en la aniquilación de lo que -a mi parecer- realmente debería tener valor en un ayuntamiento a cambio de lo que tiene valor en sus propios bolsillos. Cito de la entrada de su blog “Quieren cerrar la puerta de la ECM“:
La Escuela madrileña de Cerámica de la Moncloa, por primera vez en casi 100 años, no abre sus puertas para iniciar un nuevo curso. De forma inesperada y unilateral, la titular del Área de Familia y Asuntos Sociales, Dña. Concepción Dancausa ha dado orden de paralizar las matriculaciones y posponer el inicio de curso, en base a informes que alertan sobre el deterioro de la escuela, especialmente en lo que se refiere a la instalación eléctrica.
Las razones por las que estos informes se tienen en cuenta ahora y no hace tiempo, dado que los síntomas de deterioro del Centro vienen siendo evidentes desde hace años, se confunden entre excusas, contradicciones, rumores y especulaciones de todo tipo. Pero lo único cierto, sin lugar a dudas, es que este cierre, temporal o no, puede ser el principio del fin de una Escuela que está a punto de cumplir 100 años y que fue fundada, en 1911, por D. Francisco Alcántara, profesor de la Escuela de Artes y Oficios, intelectual y uno de los mejores críticos de arte de la época. En sus aulas impartieron clases artistas como Sorolla, Benlliure, Zuloaga, Vázquez Díaz …. y en ella han aprendido otros muchos artistas contemporáneos, ya consagrados. Seguir leyendo »
Sobran las presentaciones. Todo se tambalea, pero hacen como que bailan, la última maravilla de ese genio del humor gráfico llamado Andrés Rábago García, El Roto (que ya nos había visitado con Rembrandt a cuento del cuerpo postpoético).
¿Por qué esa especial negatividad con el cine? ¿Por qué siempre tanta polémica? Me aventuro a dar una explicación. Aunque no sea una explicación del agrado de muchos. El motivo por el que el cine español es tan polémico es por que una parte importante del colectivo que lo representa se ha significado políticamente en exceso. En un país tradicionalmente muy dividido ideológicamente, por los motivos que de sobra nos son conocidos, eso equivale a perder la mitad del público potencial y la mitad de la opinión favorable dentro de los medios de comunicación. ¿Qué pasaría si Zara o El Corte Inglés o Seat se significaran políticamente apoyando un partido? Lo mismo: perderían al 50% de su clientela potencial.
Más allá de cuestiones mercantiles o mercantilistas, el que un colectivo profesional, en este caso los profesionales del cine, apoyemos determinadas facciones políticas y que esperemos luego recibir una contraprestación por ese apoyo, es algo tremendamente perjudicial para el sector y para la salud democrática del país. Esto es verdad sea cual sea su opción política. Una sola excepción admitiría la movilización colectiva de toda la industria del cine: el caso de una sociedad bajo una dictadura no democrática. En ese caso, y sólo en ése, la lucha contra el régimen se convierte en un deber moral ineludible.
Así es como se expresa el director de cine Jaime Rosales (uno de los pocos a los que sigo con auténtica devoción, sea dicho de paso) en un artículo de hoy titulado Despoliticemos el cine. ¿El cine tiene mala prensa porque su gente se posiciona políticamente? A mí la idea no me convence. Me gustan más otras que incluye Jaime también en su texto, como la reacción contra el premio automático a lo mediocre. No sé cómo lo verás tú…
Creo que la afirmación de que la democracia tal y como la conocemos es un absurdo integral no necesita de explicación. Sin embargo, quizá sea importante recordarlo de vez en cuando en un mundo en que se juega a negar este hecho evidente. Eso es precisamente lo que hace el actor alemán Hape Kerkeling con su personaje Horst Schlämmer.
Kerkeling ha lanzado una campaña electoral para las próximas elecciones alemanas con consignas como la de garantizar un sueldo de 2500 euros para todo el mundo, la de cambiar el emblema nacional (un águila) por un conejo o la de cirugía estética y rayos uva gratuitos. Más de 100 periodistas en su lanzamiento, que fue retransmitido en directo por dos cadenas. El slogan principal: “Yes, weekend”.
Todo empezó con la sencilla idea de grabar una película sarcástica con el sistema democrático. En ella, Horst Schlämmer logra al final con sus grandes propuestas un nada desdeñable 0.4% de los votos. ¿Suficientemente sarcástico? El periódico Stern ha realizado una encuesta en la vida real… y el 18% de los participantes ha reconocido que votaría a Schlämmer si se presentara realmente. No hay más que escuchar un minuto a nuestros gobernantes para saber lo que ocurriría si esta broma se importara en nuestras ciudades/países…
Los iraníes Payman y Sina le han pedido a Marjane Satrapi las imágenes de su popular cómic Persépolis para crear Persepolis 2.0 (en pdf), la historia de las últimas elecciones en Irán relatadas desde el pasado 12 de junio (las elecciones en sí) hasta el 21 (asesinato de la estudiante de filosofía Neda Agha Soltani). Traduzco la introducción (el cómic está en inglés):
Desde la revolution de 1979, los iraníes hemos soportado un régimen cada vez más represivo. Los intentos por lograr mayores libertades políticas y sociales han terminado en medidas brutales por parte de la parte más dura del gobierno. La apatía consiguiente con las elecciones del 2005 y su correspondiente boycott desembocaron en la elección del ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad.
Cuatro años después, Irán está mucho más alienado y su gente mucho más polarizada que nunca. La campaña del antiguo primer ministro Mir Hussein Moussavi acabó con los votantes que creían en el cambio, especialmente con los más jóvenes – dos tercios de la población de Irán es menor de 32 años. El 12 de junio, el 85% de los posibles votantes depositaron su voto en las urnas y lo que ocurrió después ha cambiado Irán para siempre…
Les llamamos nuestros representantes, título del que hacen gala y del que se enorgullecen. Son personas que se hacen elegir de vez en cuando con la promesa de defender nuestros intereses o, mejor dicho, esa idea utópica de los intereses de todxs. Tienen sus manías. A algunas, de tan familiares ya, se les coge hasta cariño. Su forma de llevar la ropa a la que, independientemente del tipo de vestimenta que elijan, consiguen siempre dar un extraño aire de disfraz. O decirnos que solemos estar equivocados en nuestras opiniones con casi la única excepción de su elección. O la de convencernos de que lo mejor para nosotrxs a la larga es lo contrario de lo que sentimos como necesario a corto plazo… Y lo mejor a corto plazo es lo contrario de lo que sentimos necesario a la larga.
La peor manía, la que a mí más me molesta al menos, es su violencia. Son tan violentos que hasta sus sonrisas delatan agresividad. Multiplican las fuerzas del orden para desahogar su ansiedad: tener la posibilidad de ejercerla les sofoca el instinto violento.
Por eso no es ninguna sorpresa ver su reacción ante cosas que destilan el raro sabor del sentido común, de la calma y de lo desnudo. La reacción agresiva de quien se ve atacado (¿atacado?) por un sinsentido contrario a sus clarividencias geométricas.
Por eso es motivo de tristeza, pero no de sorpresa, que hoy se haya ejecutado la orden de destruir el proyecto Esta es una plaza en el corazón del madrileño barrio de Lavapiés. Un barrio en el que, por cierto, sus habitantes estamos más que acostumbrados a estos escapes de violencia por la puerta trasera de los que pueden ejercerla.
Sirva esta entrada como mi aporte a la campaña por la elecciones europeas. Votadles mientras sonrían.
(Hoy ha sido definitivamente un mal día para gente valiosa y con mucha relación con Inicios. Mientras las grúas destruían la plaza, nos enterábamos de que alguien había destrozado el taller de Frágil en el Patio. Mi más solidario apoyo -que espero que pueda ser físico mañana- desde aquí para él y Remedios.)
La doctrina del shock es la nueva tesis -y el último libro- de la intelectual activista Naomi Klein. La idea es sencilla: al igual que un individuo en estado de shock acepta acuerdos y condiciones que no le serían aceptables en condiciones normales, el momento después de un momento traumático es el mejor para conseguir que una sociedad asuma cambios que consideraría inadmisibles en un contexto natural. El estado de shock se consigue en el individuo mediante torturas y en la sociedad mediante guerras, ataques terroristas o epidemias.
El vídeo que te presento es un resumen de este trabajo de Klein expresado en imágenes por ella misma con la ayuda del cineasta mejicano Alfonso Cuarón.
(El libro está editado en español por la editorial Paidós)
Mi nombre es Paul M. y utilizo este espacio desde el 2006 para investigar las intersecciones entre el arte contemporáneo y el activismo político y social. Más información.