Björk :: Volta

Bjork

Lo que sigue son, como siempre, puramente impresiones personales que, dicho sea de paso, no coinciden demasiado con lo que la propia Bjök ha comentado sobre su último disco… En cualquier caso, debo reconocer que Volta ha supuesto para mí un reencuentro con esta artista después de algunos años de distanciamiento probablemente provocado no sólo por sus cambios y por los míos propios, sino también por la sobredosis padecida anteriormente.

A estas alturas ya se han escrito bastantes críticas sobre este último trabajo de la islandesa. Como suele ocurrir con ella, con pocas opiniones coincidentes. A mí lo que más me ha interesado es el modo en que ha decidido trasladar sus (¿nuevas?) inquietudes a la música. Creo que es un disco completamente paradójico en este sentido. Es una apuesta por la sencillez de las músicas antiguas: ritmos claros que a veces nos recuerdan a las marchas militares y a veces a las danzas tribales. Björk ha comentado que se debe a su descubrimiento de una visión menos religiosa y más científica del ser humano. Su recategorización como animal ante todo, realidad de la que nos suelen alejar las filosofías. Es curioso que Björk, con el historial que tiene a sus espaldas, llegue ahora a un punto en el que incluso pone en cuestión los pilares más básicos de, por ejemplo, el feminismo. ¿Que se sigue vistiendo a las niñas de rosa y a los niños de azul después de tanta revolución? Bueno, quizá sea porque la revolución partía de unas bases demasiado alejadas de la realidad natural… Yo todavía no doy crédito a que ella haya dicho algo así sobria y sin la presencia de su abogado.

Me parece increíble el cambio, pero aquí es donde viene lo de la paradoja. Resulta que esa sencillez aparente a la que Björk vuelve está en realidad formada a través de composiciones bastantes complejas en las que, una vez más, el estilo personal de Björk se ha entrelazado con el de algunos de los grandes nombres de la música actual: Timbaland, Toumani Diabate, Konono, Antony Hegarty (Antony and the Johnsons), Brian Chippendale (Lightning Bolt), Mark Bell, Konono…

A mí el resultado me gusta. La artista ha insistido durante la promoción del disco en su carácter festivo. Según ella, su ingrediente básico es la diversión. De ahí el brillo y color del diseño. Si ese era realmente su objetivo, el producto es fallido. No recomiendo escuchar Volta como precalentamiento a una noche de juerga. Ni tan siquiera los remixes que ya andan por ahí. De todas formas, ése nunca ha sido el fuerte de Björk. Algunas de sus canciones son bastante vitamínicas, pero no precisamente pegadizas. Sin embargo, no creo que el disco sea criticable por eso (en todo caso, lo sería la campaña de promoción por crear expectativas que después nos pueden llevar a infravalorar la obra).

¿Música rítmica y pretendidamente sencilla que no se puede bailar? Bueno, ya mostramos en un intermitente que sí que se puede, sobre todo si uno es la propia Björk, pero ese no es mi caso. Para mí la mejor forma de disfrutar de Volta es escuchándolo tranquilamente. Es uno de esos discos a los que se puede volver para descubrir cosas nuevas. Es una suerte contar con gente como Björk en el plantel de estrellas. A veces puedes estar de acuerdo con sus opiniones y a veces puedes discrepar, pero al menos sabes que hay algo más que números de ventas detrás de sus composiciones, entre otras cosas espacio para las sorpresas.

Manuel Alcántara-Plá
Más información sobre mí en Info / You can find information about me in this page.

6 comentarios

  1. bjork es una de las artistas mas complicadas y a la ves ams sencillas de este mundo
    es lo mejor ke le pudo aber pasado a la musika
    simplemente es incomprendida
    y eso debe resultar un placer para muchos de nosotros

  2. ¿Incomprendida? ¿Qué te hace pensar que Björk es una artista incomprendida? A mí me da la sensación de que Björk ha estado viviendo -al menos entre Homogenic y este último trabajo- más en la sobrecomprensión y en la inercia. Y digo hasta este álbum porque todavía no me he decidido a escucharlo. Nunca tengo muy claro si las cosas son consecuencia de mi propio crecimiento o del estacamiento de los artistas, pero lo cierto es que hay determinados músicos y bandas que se me van quedando atrás según descubro cosas nuevas, y Björk es uno de esos fenómenos (y no digo que este sea vuestro caso, claro) en los que un enorme peso inicial (cierto, con Debut, Post, Homogenic) mantiene viva una fuerza que es más inercia que otra cosa. De ahí a hablar de incomprensión…

    Repito: digo esto sin haber oído Volta, que lo mismo lo escucho y cambio de opinión.

    Saludo!

  3. imagino que las cifras de ventas y su repercusión mediática te dan la razón, guille. al menos parece que se comprende lo suficiente como para comprar el disco… creo que está implícito en la paradoja a la que me refería en la entrada: en este disco aparecen Timbaland y Antony Hegarty, dos auténticos hypes últimamente.

    en cuanto al cansancio, a mí me pasó lo mismo con björk. a lo mejor es porque cuando te da la fiebre por primera vez, te da de verdad… hasta que lo acabas casi repudiando. para mí este disco ha sido un reencuentro, pero algo me dice que no ocurrirá lo mismo contigo… 😉

  4. hola! A decir verdad vi unas pocas vebes algo de bjÖrk.. Casualmente en casa de mi primo Guille, la verdad es que da la sensacion de que Björk es una persona a la que no le alcansa el tiempo para decir todo lo que quiere, por ese motivo talves causa confusion, sus canciones y videos cambian de sentido tan rapido que la ultima sensacion causada por el anterior se mezcla con el nuevo trabajo.. los cambios de estado de la cantante, sus ilimitaciones y su conocimiento no dejan de sorprenderme..
    SALUDOS!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: