Destrucción y creación

Vista de un edificio abandonado en la costa

A estas alturas ya casi todo el mundo sabe que España está gobernada por el mundo de la construcción. La economía ha crecido en los últimos años a un ritmo milagroso fruto del encarecimiento abusivo del precio de la vivienda y del consecuente empobrecimiento del ciudadano medio. Por el camino, políticos y grandes empresarios se han enriquecido hasta límites que ni ellos mismos se imaginaban. Es como si hubieran estado conviviendo dos Españas paralelas: la del ritmo normal (en la que viven el 95% de la gente, cobrando prácticamente lo mismo que lo que cobraban hace cinco años) y la del ritmo express (donde vive el otro 5%, que es el que abastece de productos a los primeros a precios cada vez más altos). La curiosa consecuencia es un país cada vez más rico vivido por personas cada vez más pobres. La vieja historia de siempre…

Esto lleva siendo así desde tiempos remotos, especialmente desde la segunda mitad del régimen franquista. Y lo interesante es que la herencia recibida de este boom inmobiliario eterno es en muchos lugares de destrucción más que de creación. Muchos de los lugares más bellos del país -tanto en la península como en las islas- ya no existen. Incluso hace falta bastante imaginación para intentar adivinar cómo debían de ser. La víctima más conocida es la costa. Fauna y flora desaparecidas junto con los paisajes. Hay tantas ciudades y tantos pueblos convertidos en monstruos por la permisividad de quienes los gobiernan… Donde cada uno construye cómo y cuando quiere. Donde el lugar no importa: donde se puede parar una obra a pocos metros del agua y dejar aquel cuerpo de ladrillo allí para siempre, como si diera igual ver una cosa que otra.

Esto último es lo que ha ocurrido con la construcción de las fotografías. Son de un pequeño lugar en la frontera entre Alicante y Murcia, en la costa este peninsular, y han sido realizadas hace pocas semanas. Un ejemplo más de los crímenes cometidos en esas provincias, pero en éste nos llevamos una sorpresa agradable.

Vista de un edificio abandonado en la costa

Sus muros abandonados han servido de lienzo en la última década a multitud de artistas urbanos. Ahora es una galería en ruinas en la que el paso del tiempo incluso ha destruido algunas de esas pintadas. En la España del 2007, dejar esa obra inacabada durante una década frente al mar es legal; pintar en sus paredes -o incluso tomar estas fotografías- no lo es. La destrucción se valora como un daño colateral del dinero; la creación no se valora si no se vende. Por este motivo he pensado que te podía interesar dar un paseo por aquella playa, la de Milpalmeras, y entrar en aquellas ruinas que -al menos para mí- simbolizan tanto.

4 pensamientos en “Destrucción y creación”

  1. Lo peor de todo es que los ingresos de los Ayuntamientos, empufados hasta la coronilla, provienen de los aprovechamientos urbanísticos y las malas lenguas aseguran que también son útiles para financiar campañas políticas. Quizá sea todo ficción o leyenda urbana, pero es posible que ocurra algún fenómeno desconocido que eleva el precio de la vivienda a precios siderales.

  2. Aparte del sangrante atentado de las Milpalmeras, urbanización construida en el estuario de un río (Rioseco), con una fauna y vegetación protegida por la Comunidad Valenciana y el Gobierno central, las fotos que enseñas pertenecen a una estructura paralizada hace 15 años , que aparte de no respetar ley alguna sobre regímenes de zona costera, se encuentra situada justamente encima de una de las ramblas mas potentes de la zona.
    Me huelo que es esa, y solo esa la razón por la que la obra está paralizada.
    Aparte de eso, habrás observado que no cumple ninguna medida de seguridad externa, teniendo en cuenta que son miles los visitantes que acceden a la playa y los zagales campan alegremente por un decorado que parece directamente sacado de la guerra de los Balcanes.
    Pero no pasa ná……
    Tenemos PP p´a toooooa la viaaaaaaaaa, (que diría El Sueño de Morfeo)

  3. s. bolívar: yo creo que no las llamaría precisamente malas lenguas…, pero lo que estoy seguro de no llamarle es ficción a lo que comentas 😉

    thader: ¡la blogosfera es un pañuelo! parece que te conoces bien aquello. es cierto lo que dices de que no hay mucha seguridad externa (por eso me pude colar tan fácilmente). yo pensaba que lo habrían parado por lo demencialmente cerca que está del mar. bueno, porque nadie ha untado donde debía y cuando debía para que eso no importara. ya sabes que hay un edificio igual -con gente viviendo- justo al lado y muchos más a lo largo de la costa…

    un saludo!

  4. Hola! he visto y leido tu artículo pero sobre todo se me han iluminado los ojos cuando he visto ese edificio porque es perfecto para mi proyecto final de carrera de rehabilitación, sabes cómo se llama exactamente y donde podria encontrar planos? si me contestas a mi email te lo agradecería infinitamente porque la verdad es que ando un poc pillada de tiempo, ciao!

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