Segbars y Staal :: Coche bomba

La obra Anatomía de los restos de un coche bomba de Jonas Staal y Segbars

Este Coche Bomba III: Anatomía de los restos de un coche bomba es parte de una serie de trabajos del artista holandés Jonas Staal denominada El arte de la desconfianza. Son los restos de un coche bomba real que explotó en una de las calles que más ha sufrido el infierno surgido tras la desintegración de Iraq por parte de los Estados Unidos de América (& friends), Al Mutanabbi.

Es una de esas obras que hacen saltar todas las alarmas en ciertos ámbitos del mundo artístico y ante las que es difícil no retomar la eterna discusión sobre qué y para qué es el arte. Quizá por eso Jack Segbars y Jonas Staal lo colocaron frente al museo Boijmans van Beuningen de Rotterdam a principios de setiembre invitando a críticos y periodistas a reflexionar en voz alta sobre el significado del coche. Y yo, que sigo sin tenerlo muy claro, extiendo la invitación a los comentarios de esta entrada…

(Nos dio la pista).

Manuel Alcántara-Plá
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4 comentarios

  1. Sobre el comentario “ante las que es difícil no retomar la eterna discusión sobre qué y para qué es el arte “, mi opinion es que al menos como artistas no deberíamos perder el “Norte”, cuestión dificil pero asequible, lograble. La fotografía es digna para el “arte periodístico”, pero no digna de cualquier otro tipo de arte. Antes de preguntarnos para que es el arte, debiéramos de “clasificar” a que tipo de arte nos referimos, porque hasta la guerra está considerada un arte, tanto como el toreo o la cocina, etc.
    Por otra parte si limitamos el arte a lo llamado “Bellas artes” (leáse su definición en cualquier enciclopedia o diccionario) dicha fotografía no podría considerarse “arte”, solo una buena fotografía.
    Tengo una frase para esta cuestión que hace años dediqué a unos críticos de arte: “Yo no pinto el hambre para que el receptor sienta hambre sino para erradicarla, mi arte está en el dificil cometido de hacer sentir esa necesidad al receptor de mi obra con la máxima belleza”. Espero que ello se entienda.
    Mi humilde opinión es que el arte no es para despertar sentimientos negativos al receptor de la obra sino todo lo contrário.

  2. Estoy bastante de acuerdo con Frangope, excepto en la última frase porque creo que el arte debe despertar sentimientos, sean del tipo que sean, y remover la conciencia y las entrañas.
    La obra de Segbars y Staal me ha gustado, y como arte “político” o “con mensaje” me parece mucho mejor que otras que buscan básicamente escandalizar/chocar al espectador porque si. Y en ese tipo de obras se suele objectualizar a las víctimas y con ello, en mi opinión se las despoja de su dignidad. Hecho de menos el arte inteligente, que no te lo da todo masticado, y que te salta a la cara como un huevo podrido. El coche bomba en cambio, a pesar de tener un mensaje obvio, me parece una buena idea.

  3. Creo que lo representado sí es arte, porque:

    -Tiene una textura y colorido homogéneos y un retorcimiento interesante. Podrían haber “seleccionado” otro coche del lugar del atentado, pero eso no es relevante (lo mismo sucede en las obras que se basan en la producción industrial y que pretenden eliminar la huella del autor, como es el caso del minimalismo).
    -Recuerda obras consagradas, presentada de la misma manera, por lo que se podría relacionar con el kitsch.
    -Contrasta con su medio pulcro.
    -Está “desubicada”, lo que la conectaría con el surrealismo, por ejemplo.
    -Sus autores han logrado llegar a los medios (los medios son un indicativo del “impacto” de la obra en la crítica).
    -Nos hace presente una realidad lejana, hasta ahora solo accesible a través de los medios.
    -Impresiona por su “significado”, algo clásico en el arte.

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