La ética de la muerte

Es la primera vez que escribo una entrada como esta, que no es sino un prólogo a las siguientes dos entradas. El motivo es un debate que éstas han provocado entre eLe y yo (quizá tú nos puedas ayudar a resolverlo). Ha coincidido que en los últimos días me han llegado varios reportajes fotográficos de gran calidad que están relacionados con la muerte, tema complicado por todo lo que implica y remueve. Yo he pensado en presentártelos en dos entradas distintas que se centren en el contraste entre la muerte inesperada y en la consciencia de la muerte próxima. Me parece que son dos fenómenos modernos sobre los que no se reflexiona lo suficiente y a los que, por lo tanto, nos enfrentamos más con los intestinos que con la cabeza.

Por un lado, los avances técnicos han provocado que seamos más conscientes de que la muerte puede llegar por sorpresa de forma masiva. Los medios nos muestran casi a diario imágenes de catástrofes en las que ciudades enteras son destruidas de un día para otro. Por otro lado, esos avances también han hecho que ahora sea normal conocer la propia muerte -y la de los seres queridos- con meses de antelación. La muerte ya no es un accidente, sino un punto establecido con trágica antelación.

¿Justifica la necesidad de reflexión al respecto que se muestre la intimidad de los demás? ¿Son éticas esas imágenes en que se documenta el sufrimiento? ¿Nos convierte eso en un reality show refinado? No encontramos respuestas para estas preguntas. Por eso te queríamos avisar de que las dos siguientes entradas muestran la muerte con dureza y claridad. Las fotos que aparecen en ellas nos han tocado la fibra y las discusiones provocadas han sido de gran interés, pero hemos pensado que no te las podíamos presentar a traición. Si prefieres ahorrártelas, nos vemos dentro de dos entradas 😉 .

Manuel Alcántara-Plá
Más información sobre mí en Info / You can find information about me in this page.

11 comentarios

  1. Buff, menudo temita. Yo tuve también un momento de esos cuando publiqué este post. No sabía bien si era ético o si parecería una invasión de la intimidad de la persona retratada en el reportaje. Al final decidí publicarlo porque pensé que las fotos fueron tomadas con el permiso del protagonista de ellas.

    Es peliagudo. Supongo que una “solución” puede ser no asaltar a la gente con una fotografía demasiado explícita sino alguna “más suave” para que la gente pueda decidir si le interesa seguir viéndolo o no…

  2. gracias por el consejo, carlos. me parece que es una buena recomendación aunque a veces a mí me entra un poco en conflicto por lo que la gente prefiere ver y lo que no (por comodidad, porque la vida es mejor así…). por ejemplo, de vez en cuando recibo mails reprendiéndome por haber publicado algo (curiosamente casi siempre están relacionados con entradas sobre temas de género/homosexualidad) y es entonces precisamente cuando pienso “menos mal que lo he publicado…”.

    difícil, difícil… por cierto, que no me acordaba de la entrada de adesgana que mencionas y es verdad que son las mismas dudas… (increíble el reportaje sobre los últimos días con sida!)

    un abrazo,

  3. Normalmente la gente que no quiere ver ese tipo de imágenes, te lo digo porque tengo una de ellas en casa, no es porque no quiera saber lo que pasa en el mundo sino más bien al revés. Es porque no necesita que le enseñen la brutalidad, dureza y miseria para saber que existen. Poniendo un aviso, les das una oportunidad de no pasar el resto del día hechos fosfatina.

  4. sí, lo sé, yo también tengo una en casa (por eso el debate… a pesar de lo bruto que soy yo para estas cosas). ahora que, viendo como va el mundo, ese “normalmente” me parece algo optimista. piensas de verdad que es normalmente así?

  5. Vale, lo reconozco: “normalmente” es lo que tengo en casa. Al resto del “primer” mundo nos la pela lo que vemos porque estamos anestesiados. Vivimos rodeados de violencia gratuita y a veces tengo la sensación de confundir el Telediario con CSI…

    Pero así es el mundo donde vivimos que no se puede enseñar una teta en una peli o serie a menos que no sea la de un cadáver que está abierto de par en par. Qué cosas.

    PD: Acabo de ver el post por el que viene toda esta movida. Veo que somos almas gemelas. Yo estuve a punto de poner algo con esas imágenes pero al final decidí no hacerlo… aunque me alegro de que tú lo hayas hecho. Además has sido bastante “selectivo” con las imágenes lo cuál se agradece.

  6. Todos los días cuando nos sentamos frente al televisor o al periódico nos enfrentamos a este tipo de imágenes, lo que pasa es que un parpadeo oportuno o un rápido movimiento de dedos nos hace alejarnos de las molestas imágenes, estamos anestesiados por la sobredosis. A mí me parece que las personas que de verdad sufren por esta realidad vista a través de los medios de comunicación cada vez son menos.

    Por eso creo que lo que tristemente funciona y conmueve, es el encontrarte con esta realidad fuera de contexto, si estas imágenes las ves en una sala de exposiciones, te das de frente con ellas, gracias a la obra de un artista urbano cuando vas andando por la calle, o te enfrentas a ellas desde blog como el tuyo, entonces sí reaccionas y miras más detenidamente y si te queda algo de sensibilidad en el cuerpo, se te revuelve el estómago y no tienes mas narices que pararte a pensar.

    Te dejo un post que escribimos hace tiempo en Flylosophy sobre el arte y la guerra http://www.flylosophy.com/archives/artwar_1_news.htm

    Por cosas como estas es por lo que pienso que los artistas tienen en sus manos un potente arma de concienciación social, como siempre ha sido, por otro lado. También personas como tú y como yo con nuestros blog podemos aportar granitos de arena, a nuestra manera, con nuestro estilo personal.

    Yo desde luego estoy encantada de que te hayas decidido a publicarlas.

    Gracias.

  7. completamente de acuerdo, remedios, y muy interesante el artículo de flylosophy sobre el arte y la guerra (con muy buenos ejemplos). de todas formas, también veo el sentido de lo que comentaba carlos e incluso el problema de otorgarse a unx mismx el derecho a imponerle unas visiones a personas que prefieren no verlas. lo bueno es que, si alguien se suscribe a un blog como este (o como tus flores o el adesgana de carlos), supongo que no le importará precisamente que le sorprendan con imágenes…

    un abrazo,

  8. Sí, sí, por supuesto que el derecho a no ver es inquebrantable, pero pienso que las personas que han adoptado esa filosofía deben haber desarrollado con ella unos mecanismos de defensa muy muy perfeccionados y saben esquivar contenidos problemáticos en blog, museos e incluso en el arte callejero. Si no, siempre se puede recurrir a ese sutil parpadeo, el mismo que todos hacemos al encontramos en plena calle con la mendicidad la enfermedad o el deterioro.

    Saludos

  9. Nos cuesta aceptar la muerte como algo natural –lo más natural del mundo– y tendemos a esconderla, prácticamente sin duelo ni lágrimas, en asépticos tanatorios. Vivimos en la sociedad de la eterna juventud, del consumo por el consumo, del atracón de comida… pensar en la muerte nos obliga a reconsiderar todo lo anterior, a vivir nuestra propia vida y no la que nos imponen. Yo creo que el artista tiene que ser valiente y abrir un poco la puerta para que percibamos que hay detrás. Pero abrir la puerta es difícil, porqué produce más preguntas que respuestas, y no todos pueden hacerlo. Algunos artistas valientes: Francis Bacon, Juan Muñoz, por citar un par de ejemplos. Un poeta: Juan Gelman. Incluso una parte de Borges, casi todo W.G. Sebald y Roberto Bolaño. Robert Walser. Cortazar (Queremos tanto a Glenda, Casa tomada) Conrad. Mi amigo Enrique Vila-Matas. António Lobo Antunes y Don DeLillo. Chet Baker, Tom Waits (Closing Time y Night On Earth), cualquier fragmento del concierto de Charlie “Bird” Parker en el Massey Hall de Toronto del año 1952. Me dejo cosas… no sé, Taxi Driver (Escorsese, 1976). Los artistas –los creadores– valientes producen en el espectador consuelo. En fin, gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.