Good Lord

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Se ha acabado la Semana Santa. Eso significa que las jornadas laborales vuelven a ser normales (por lo general, demasiado largas) y que entramos de lleno en la primavera. Pero cuidado: no significa que nos podamos olvidar de la Iglesia simplemente porque no celebremos ninguna festividad especial.

20120408-191412.jpgLa Iglesia está ahí los 365 del año (¡este año, incluso 366!) para recordarnos que Cristo andaba confuso cuando decía aquellas chorradas de que debemos tratarnos los unos a los otros como hermanos independientemente de que seamos pescadores, nos prostituyamos o tengamos alguna enfermedad contagiosa como la lepra. Debía de estar algo más que confuso (John Niven aclararía: emporrado hasta las cejas) cuando se empeñaba en quitarle importancia a lo terrenal, en declarar que lo importante era tener la conciencia tranquila, que la felicidad de uno llegaba a través de la de los demás.

20120408-191422.jpgComo decía, menos mal que tenemos a la Iglesia 24/7 y a toda la parafernalia de oros y voceras del Vaticano porque lo malo de las doctrinas que nacen de la confusión es que pueden sonar bien, nos podrían llegar a gustar incluso y entonces lo mismo amábamos igual a un homosexual que a un heterosexual, a una mujer que a un hombre, a un negro que a un blanco, a un pobre que a un rico, a una hora de paz que a una de esclavismo económico. Good Lord.

(Vidrieras “Holy Shit”, “Good Lord” y “Oh Hell” de TrustoCorp).

1 pensamiento en “Good Lord”

  1. Muy bien, muy bien… Pero permíteme una puntualización: la Iglesia (también la Catódica, Berlusconiana y Aguirrana) está presente 2000 años al día, even if you are on vacations.

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