Crítica artística de las redes sociales

Retweet thisUna de las cosas más inquietantes de las nuevas tecnologías es que tienen carta blanca para transformar nuestras vidas. Cualquier nueva ocurrencia de Silicon Valley puede cambiarlo todo sin necesidad de un estudio previo, sin posibilidad de crítica, sin cumplir ningún estándar: solo necesita ser algo mono, original y que nos caiga en gracia. Así, por ejemplo, servicios como Facebook, Twitter o Whatsapp han revolucionado nuestra cotidianidad sin que nos detengamos un segundo a pensar si es para bien o para mal (o, mejor dicho, qué parte es para bien y cuál para mal).

El artista Florian Kuhlmann tiene unas cuantas obras que nos pueden ayudar a reflexionar sobre las redes sociales. Las dos primeras que traigo aquí son dos páginas webs que ha desarrollado. La primera, #RetweetThis, tiene un único contenido y funcionalidad delatados por su nombre: sirve para tuitearse a sí misma. La segunda, ClickAndShareThis, es hermana de la anterior, pero conectada a Facebook

Click and share this¿Páginas que solo sirven para compartirse en las redes sociales? Quizá sean ejemplos algo extremos, pero a mí me recuerdan a muchas de las cosas que se publican últimamente, pensadas y preparadas para provocar un “retuit” o un “compartir”. Como comentaba en otro sitio en relación con “Enseñar con tecnologías para aprender -también- sobre ellas“, hemos permitido que los “trending topics” de Twitter se conviertan en el termómetro de las preocupaciones de nuestra sociedad sin ni tan siquiera preguntarnos cómo funcionan. Kuhlmann resume la importancia de estar en las redes sociales enmarcando la frase “Tú no estás con nosotros”, que él mismo explicita en la siguiente reflexión:

EL INTERNET y sus épicas redes anti Sociales (sic) nos acercan a todos. Eso es lo que hacen. Todo el mundo lo sabe. ¿Lo hacen realmente?

Du bist nicht dabei

Las multinacionales han abrazo estas redes como si no hubiera mañana y es precisamente su motivación la que debería hacernos pensar. ¿Cuánta información personal “regalamos” a través de ellas? Y lo que es igual de inquietante, como analizaba recientemente Douglas Rushkoff para CNN, ¿cuánto poder le damos a estas redes para que actúen en nuestro nombre? Porque Facebook, Twitter, Tuenti, Plurk, etc. son, en un extremo, ventanas en las que conectarnos al mundo y, en el otro extremo, máquinas de supervisar nuestros comportamientos para recolectar datos que permitan dibujar nuestros perfiles. De momento, esos perfiles se venden para saber qué cosas tienen más posibilidades de ser compradas por nosotros, pero es la primera vez en la Historia que tantas personas desvelan (comparten) este nivel de privacidad. Hemos modificado una de las partes más íntimas de nuestra conducta sin hacer muchas preguntas. Ese es el poder actual de las nuevas tecnologías.

I am my antisocial network

Por cierto que es muy posible que hayas llegado hasta aquí a través de alguna de esas redes. Si es así y te interesa el tema de este blog, suscríbete directamente a él en lugar de hacerlo a través de terceros…

5 pensamientos en “Crítica artística de las redes sociales”

  1. Pingback: Crítica artística de las redes sociales | Angélica Crimson

  2. Padre artìculo, realmente es un problema que sobretodo los jòvenes no suelen notar. Aunque gran parte de la generaciòn 70s, 80s son asiduos a las redes como si fuesen de los 90s.
    Por ahì lei que el problema radica en que los creadores de las redes sociales han sabido aprovechar el afàn de exhibicionismo de la gente. Cosa màs cierta: todos subiendo fotos de si mismos, diciendo dònde, con quien, què estàn haciendo y toda la informaciòn que uno pueda imaginarse.
    Saludos

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