Salivas

Los besos en Astalama lo dicen todo, allí donde la gente habla sin cesar en los bares y en los nunca breves encuentros de las aceras y en los saloncitos que huelen a la entremezcla de la comida pasada y la porvenir y en los puestos de trabajo con independencia de la concentración que requiera cada labor y en las […]

No hace falta que me lo digas

No hace falta que me lo digas. Lo sé. Las mirabas como si me vieras a mí, les dijiste mis promesas, les alabaste mis virtudes, te encaprichaste en ellas de mis cosas, amasaste sus carnes, baboseaste sus rincones, llenaste sus coños de ti como si ellas hubiesen sido yo. Te sentiste con ellas como si estuvieras conmigo antes incluso de […]

La dieta

El animal se ha lastimado en acto de servicio. Ha retado mil veces la lógica de la gravedad con pasmoso equilibrio, recordando las habilidades de sus progenitores montañeses, pero esta mañana tuvo lugar el accidente. Siempre se había jugado el tipo para que los dos tuvieran algo que llevarse a la boca. Por eso él no lo puede dudar ahora. […]

Ajena

por el miedo a saber que hay días que vuelven, como cuando soñamos con esas bocas grandes que a veces el sol me permite imaginar olvidadas, el reloj está en la mesilla o en la muñeca, y tú también sabes que vuelven los días en que el campo estaba más cerca, cuando un paso dulce podría encerrarte la vida y […]

Raúl Cienfuegos

A Raúl Cienfuegos lo educaron en la pobreza: a no pedir de niño aunque sintiera la punzada de la necesidad, a agradecer como regalos lo que recibía después de tanto trabajo, a creer con fe ciega en la llegada sagrada de las vacas flacas, a educar a sus hijos en la austeridad de la supervivencia, a saber suministrar la suerte […]

¿Cuándo?

Demasiado tarde por una milésima de segundo. ¿Una milésima? O tres segundos. O un minuto, una hora, un mes de estos. O una vida. ¿Una vida? O dos o tres. O siempre era demasiado tarde. Quieto, por si acaso.

Castillos

A este lado está la paz fresca de la piedra mientras al otro serpentean los ojos de la guerra. La pregunta queda en la aldea que difumina ambos espacios con un vacío de corazones punzantes y meteorología imposible.

La obviedad del vértigo (E)

César Alarcón tuvo mala suerte con los padres que le tocaron en gracia, pero buena con Adela Jiménez, su pareja desde los diecisiete años, quien lo amó siempre sin condiciones. Probablemente los dos momentos más importantes en su vida fueran el nacimiento de Débora, su hija, y el final feliz del cáncer de pecho de Adela. Por ellos daba gracias […]