Duo I

Entra un enano a destiempo. Sus zapatos llaman tu atención por lo pequeño del ruido que producen. Como si lo que correteara por tu espacio no fuera un hombre, sino un arácnido mínimo. A veces parece que se te acerca y aleja más veloz que las miradas. A veces parece que están allí y aquí a un mismo tiempo.